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Definición

Historia

¿Qué son los minerales?

Los minerales son elementos químicos indispensables para el normal funcionamiento metabólico. El agua circula entre los distintos compartimentos corporales llevando electrolitos, que son partículas minerales en solución. Tanto los cambios internos como el equilibrio acuoso dependen de su concentración y distribución. Aproximadamente el 4 % del peso corporal está compuesto por 22 elementos llamados Minerales.

Ver Minerales

Clasificación de los minerales

Se pueden dividir los minerales en tres grupos:

  • Los Macroelementos: son los que el organismo necesita en mayor cantidad y se miden en gramos.
  • Los Microelementos: se necesitan en menor cantidad y se miden en miligramos (milésimas de gramo).
  • Los Oligoelementos o elementos traza: se precisan en cantidades muy pequeñas del orden de microgramos (millonésimas de gramo).

Macroelementos

Microelementos

Oligoelementos

Sodio

Hierro

Silicio

Potasio

Iodo

Níquel

Calcio

Flúor

Litio

Fósforo

Cobalto

Cromo

Magnesio

Cobre

Selenio

Cloro

Manganeso

Molibdeno

Azúfre

Zinc

¿Para qué sirven los minerales?

Los minerales son grandes elementos para el organismo, ya que son necesarios para:

  • Elaboración de tejidos
  • Síntesis de hormonas
  • En la mayor parte de las reacciones químicas en las que intervienen los enzimas
Ver función Minerales

Los minerales que mencionamos a continuación, son los más destacados:

Hierro

Es uno de los principales elementos de la sangre. La función del hierro es oxidarse cuando pasa por los pulmones y, así, transportar el oxígeno hasta las últimas células de los tejidos, que sin este elemento no podrían vivir.

El cuerpo humano necesita hierro para producir hemoglobina y mioglobina que transportan el oxígeno. La hemoglobina se encuentra en los glóbulos rojos y la mioglobina en los músculos. El hierro también es parte de muchas proteínas en el cuerpo.

El déficit de hierro provocará anemia simple, una sensación de cansancio, un menor rendimiento en el trabajo y en una mayor receptibilidad del organismo a las infecciones.

Generalmente, el hierro de los alimentos de origen vegetal se absorbe en menor proporción que el de los alimentos de origen animal.

Hay que mencionar que existen sustancias que facilitan el buen aprovechamiento del hierro de la dieta. La principal es la vitamina C, presenten en las frutas, verduras y hortalizas. Igualmente favorecen la absorción de hierro las proteínas y la fructosa.

¿Qué cantidad de hierro tomar?

Para conseguir las cantidades suficientes se recomienda que los hombres tomen diariamente unos 10 miligramos de hierro, mientras que las mujeres deben llegar a ingerir unos 18 miligramos al día. Por ello es importante que se conozcan los alimentos ricos en este mineral y se consuman habitualmente formando parte de una alimentación variada.

Aunque los alimentos más ricos en hierro son el hígado y las vísceras de los animales, no es aconsejable potenciar su consumo por las elevadas dosis de colesterol que presenta.

Es interesante destacar el contenido en hierro de las aceitunas, las frambuesas, moras e higos, así como de los albaricoques y otras frutas secas dulces.

En cambio, es importante resaltar que la leche y sus derivados no son una buena fuente de hierro, como tampoco lo son las frutas.

Calcio

El calcio es el mineral más abundante del organismo. Un adulto posee en el organismo  de 1 a 2,5 kilos de calcio, el 99% del cual está en el esqueleto, asegurando una buena mineralización y resistencia. Éste no es el único papel que desempeña el calcio, también se encarga de la retransmisión del impulso nervioso y permitir la contracción muscular: el corazón no funciona sin calcio.

Los huesos son la gran reserva que posee el organismo de este vital elemento, por lo cual hay que conservarlos en perfecto estado a lo largo de la vida y asegura o incrementar las dosis diarias a través de la alimentación, según las condiciones o necesidades.  Los huesos están permanentemente en estado dinámico, introduciendo y aportando calcio y otros elementos. Hay un intercambio continuo entre el calcio y el fósforo de los huesos y el que contienen los líquidos orgánicos, principalmente en el plasma sanguíneo. Gracias a este reservorio mineral que es el esqueleto se asegura que nunca falte calcio en la sangre para así poder cumplir con sus transcendentales funciones y asegurar la vida.

Magnesio

Se trata de uno de los minerales que realiza mas funciones en nuestro organismo:

  • Es el encargado de controlar, activar y llevar a término muchas de las reacciones vitales del organismo.
  • Imprescindible para la repolarizacion de las neuronas y de las fibras musculares. Cuando hay una falta de magnesio se producen espasmos y contracturas musculares.
  • Necesario para la síntesis de proteínas tales como enzimas, anticuerpos, hormonas y formación y mantenimiento de los cartílagos.
  • Síntesis de los glúcidos, la función clorofílica de los vegetales, la síntesis de ATP a partir de ADP y la síntesis del ácido desoxirribonucleico.

Es imprescindible destacar que el estado de estrés, tanto intelectual como físico, causa importante de la pérdida de magnesio. Ésta sería la explicación más lógica de la gran demanda de magnesio en la época de crecimiento, en el embarazo y la lactancia, así como en numerosas actividades deportivas y también en muchas enfermedades.

Aproximadamente, un 60% del magnesio corporal está presente en los huesos y dientes, formando parte de sus estructuras cristalinas minerales y del cristal hidratado superficial. Para conseguir unos dientes fuertes y mantener un buen esmalte dental es imprescindible una dieta que aporte cantidades suficientes de magnesio. Es un elemento igualmente importante para tener un cabello vigoroso y abundante y evitar su caída.

La disminución del contenido total de magnesio en todo el organismo se sugiere como un factor importante en casos de arritmias, hipertensión e incluso infartos de miocardio.

En el mundo vegetal el magnesio también desempaña muchos papeles importantes. El más destacado quizás sea el de formar la molécula de clorofila, la sustancia que nos aporta el color verde  y sin la cual es imposible la función clorofílica a través de la cual todos los vegetales suministran y renuevan el oxígeno atmosférico.

Es, por tanto, un mineral abundante en muchos alimentos, aunque la leche y sus derivados, las carnes, los pescados, los huevos y la mayoría de las frutas frescas son fuentes escasas en magnesio.

El consumo habitual de los grupos de alimentos que aportan mayor cantidad de magnesio, como son la familia de las nueces y las legumbres, se ha reducido muchísimo en las poblaciones más avanzadas económicamente.

Iodo

Hablamos de uno de los grandes reguladores del buen desarrollo físico e intelectual y, de la salud en general.

Más del 75% de este iodo se encuentra en la glándula tiroides y, el resto, se reparte por todo el organismo, especialmente en la sangre, la mucosa del estómago y la glándula mamaria de las madres lactantes.

El déficit de iodo conlleva a una deficiencia mental (sobre todo si no se consume durante la gestación), debido a que sin una correcta dieta en iodo no es posible un buen desarrollo y crecimiento del cerebro.

Actualmente pueden estar en situación de riesgo, por no alcanzar dosis de iodo necesarias a través de los alimentos, mil millones de personas en el mundo. Por ello, en muchas zonas del planeta, el bocio o aumento de la glándula tiroides es tan frecuente entre la población, que se considera una característica física normal en lugar de verse como una alteración del organismo. La utilización de sal yodada es una práctica, de excelentes resultados, extendida en muchísimos países para disminuir esta carencia.

Este importante elemento, que se necesita en cantidades mínimas de unos 150 microgramos diarios, se hace imprescindible para alcanzar un óptimo estado de salud. Su función es la síntesis de las hormonas tiroideas y éstas, a su vez, son reguladoras de las más diversas funciones del organismo.

¿Qué cantidad de minerales hay que tomar?

Información interesante sobre los minerales

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Bibliografía